Reflexiones

Voy a simplificar mi vida

Wednesday 29 August 2018 - 10:32:08
SoyMiLibro2.png Renuncio a los grupales.

Mi felicidad depende de mí. Siempre he tenido esta consigna. Sin embargo, en el ir y venir de los días, de los avances tecnológicos y de las “redes y comunidades”, vamos construyendo dependencias que nos alejan de ese propósito.

Las personas que nos rodean –llámense familia, colegas, compañeros- de una u otra manera terminan afectando nuestra vida: nos preocupamos por sus líos, nos alegramos por su felicidad y nos enorgullecemos por sus logros. Debo reconocer que muchas veces me involucro tanto en estas situaciones que termino afectando mi vida, alegrándome exageradamente de triunfos no míos o resolviendo problemas ajenos.

Esas dependencias hacen que pertenezcamos a grupos de personas cada vez más numerosos. Si cada uno tiene sus propios sueños, sus propias ilusiones y sus propios conceptos, en la medida en que es más concurrido el grupo, más difícil se vuelve encontrar la intersección donde confluyen los intereses comunes.

No obstante, a pesar de ello, sigo sacando tiempo para leer textos que no me interesan, imágenes “chistosas” que no lo son para mí, comentarios que ni me van ni me vienen. Si se tomaron el tiempo de ponerlos, quien los publica tendrá sus razones para hacerlo. Y yo los respeto.

Específicamente a nivel de grupos familiares, he tenido un par de situaciones que me fastidian. Repito, me involucro mucho en las cosas. Sé que es un error pero es difícil para mí corregir esta conducta. Loro viejo no aprende a hablar, sería el dicho que mi mamá tendría para este momento.

He puesto sobre la balanza los pro y los contra de pertenecer a tantos “grupales”, como los llaman ahora los jóvenes, y he decidido empezar a simplificar mi vida.

El primer paso considero que es volver a lo primario. Así me traten de anticuado, intentaré regresar a lo básico. No quiero perderme nunca más una conversación animada, por estar respondiendo a un chat. No quiero perderme un paisaje por estar revisando el Instagram. No quiero perderme el placer de degustar un delicioso postre por estar pendiente de la selfie. No quiero perder la costumbre de al menos hablar telefónicamente con un cumpleañero en vez de un frío mensaje de texto.

El concepto original del grupo de whatsapp era, por lo menos para mí, el interactuar ante una situación específica y temporal: organizar entre los hombres el día de la madre, por ejemplo.

Eso no significa que me aleje de ustedes. Al contrario, cuando necesiten algo y yo pueda ser útil, pueden seguir contando conmigo. Pero en privado. Mi whatsapp y mi línea telefónica seguirán funcionando.

Antes de despedirme, quiero confesarles cosas que quizás no conozcan de mí. No me gusta que me griten. Aunque a veces hago el papel del payaso, honestamente no me siento a gusto siendo el objeto de burlas. Así como respeto las opiniones ajenas, me gusta que respeten las mías.

Muchas gracias a todos por entenderme. Sé que en la medida en que uno envejece, más difícil se hace de entender. Por eso les agradezco.

Quiero cerrar con esta frase, que no sé quién la escribió, pero me parece pertinente:
“Soy mi propio libro. Me reescribo, me subrayo, me agrego páginas, me arranco otras que duelen. Y dejo en blanco una última hoja, siempre”

Postdata:

1. Si este texto no le interesa, alguien por ahí tiene un “buzón de sugerencias” donde pueden guardarle este escrito.
2. Por más que me inviten a armar “grupales” para hablar de temas específicos –como política, por ejemplo- no lo haré.




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